Esta Navidad, hazte un regalo antes de las campanadas

18 dic 2019

¿Has pensado alguna vez en hacerte un regalo a ti mismo? El que te propongo este año lo podrás disfrutar tú, pero también tus seres queridos. Estamos hablando de los planes y seguros de ahorro con los que empezarás a desgravar o generar los primeros intereses justo en estos días de Navidad.

Te voy a explicar los productos que más nos solicitan los clientes antes de que suenen las doce campanadas.

 

 

Seguros de ahorro: la inversión más transparente

Los seguros de ahorro son un producto financiero que está ganando terreno, tanto por lo fácil que es realizar aportaciones periódicas en función de las características de cada cliente como por la posibilidad de recuperar lo invertido de forma rápida y garantizada. Es un sistema que se caracteriza por su transparencia. Empiezas a ahorrar cada mes, 50 euros, por ejemplo, y con el tiempo vas acumulando un fondo importante. Al final del plazo pactado, recuperas el dinero y los intereses generados.

En un momento en que los tipos de interés y los depósitos bancarios ofrecen intereses por debajo del 1%, con los seguros de ahorro no habrá sorpresas durante la vigencia del plan.

¿Cómo funciona? Al suscribirlo, puedes aportar una cantidad inicial o realizar aportaciones periódicas, mensuales, trimestrales o anuales, que sentirás como una domiciliación bancaria más. Ese dinero va a un fondo de ahorro con un interés y un plazo garantizados, el que tú pactes, donde solo podrás ganar dinero y con liquidez inmediata sin penalización desde el primer día. Su rescate no está asociado a la edad de jubilación y no se abonan impuestos por los intereses hasta la fecha del rescate.  

Ahorro garantizado:

  • Plena flexibilidad
  • Sólo puedo ganar
  • Liquidez
  • Con ventajas fiscales

Planes de pensiones personalizados. ¿Eres baby boomer, de la Generación X o millennial?

Los planes de pensiones te permiten aportar anualmente hasta 8.000 euros para cuando te retires y desgravarlos de la base imponible de tu declaración del IRPF (con un tope del 30% del rendimiento neto de tu trabajo y actividades económicas). Si abres el plan antes de que acabe el año, basta con una aportación inicial para desgravarte ya en la declaración de la próxima primavera.

Seguro que conoces a alguien en tu entorno -familia, amigos y compañeros- que lo tiene desde hace ya unos cuantos años, porque es un producto redondo: al ahorro fiscal que obtienes cada año se suman los rendimientos anuales que va generando tu plan.

En mi caso, he optado por un plan de rentabilidad mixta, combinando renta variable y renta fija. Pero cada cliente tiene unas expectativas diferentes. ¿Tú eres de los que prefiere asegurar o te permites cierto riesgo a cambio de mayor rentabilidad? En Caser diseñamos planes en función de si eres más conservador, si tienes un perfil moderado o más dinámico. Dependiendo de esa elección, te convendrá un plan asociado a Renta Fija a Corto Plazo o Largo Plazo, de Renta Fija Mixta, de Renta Variable Mixta o de Renta Variable y PPA.

Además del perfil personalizado por el tipo de inversor, en Caser tenemos planes específicos para cada generación. Si eres del baby boom, de los años 60, o naciste en los 70 y 80, la llamada Generación X, te convendrá una modalidad de aportación y rentabilidad determinada. Yo te puedo ayudar a diseñar tu plan. Uno de los lugares comunes sobre los planes de pensiones es que se suscriben cuando se cumplen los 40 o los 50 años, pero nosotros recomendamos empezar al principio de la vida laboral, aunque sea con pequeñas aportaciones mensuales. ¡Ya tengo mis primeros clientes millennials!

¿Y cuándo rescato el dinero del plan? Pues en el momento de la jubilación o antes, incluso, en caso de enfermedad grave o situación prolongada de desempleo. En caso de fallecimiento del titular, el capital y los intereses los recibirán sus herederos legales. Es una de las dudas que más me plantean los clientes. Por eso es importante que te cuente cómo puedes nombrar beneficiarios o cambiarlos durante la vida del plan.

Pero volvamos a la hora de rescatarlo: puedes decidir entre recuperar la totalidad del capital, o solo una parte, u optar por una renta vitalicia que complemente la pensión de jubilación. No te precipites: es algo que decidirás en ese momento. Siempre aconsejamos rescatar el capital en varios tramos para evitar que el año de la jubilación se disparen los rendimientos de trabajo.

 

Cuando llegue la jubilación, hablamos.

 

Ahora toca brindar por 2020. ¡Feliz Año Nuevo!